Wednesday, July 02, 2014

Arte, ciencia y tecnología on line.


El curso se concibe como un recorrido crítico por las prácticas artísticas que utilizan como soporte los denominados “nuevos medios” o “nuevas tecnologías” y su coqueteo disciplinar con las ciencias.  Se reflexionará sobre la especificidad de los medios, sus determinaciones contextuales, políticas y sociales y el correlato estético y artístico de las distintas variantes surgidas del encuentro arte, ciencia y tecnología en el siglo XX y XXI.
 Info aquí:  http://visionsofart.org/arte-ciencia-y-tecnologia/


Monday, June 30, 2014

Modos de producciòn, modos de distribuciòn. De Hayde Lachino

Este es el sitio de Hayde Lachino: http://haydelachino.info/node/254

Encontraràs material actual y de interès para la gente de artes escènicas, especialmente los que hacen danza. De ahì les comparto una de sus publicaciones.

Por Hayde Lachino
De unos años a la fecha, las artes escénicas acusan transformaciones importantes. En el terreno del arte contemporáneo, las producciones artísticas parecen retornar a los procesos de vida. De la proclamación por la estetización de la vida que hiciera el movimiento fluxus a la actual escena expandida, lo que se ha puesto en cuestión no sólo es la idea de representación sino también la siempre compleja relación con el espectador.
Este camino por aproximar cada vez más el arte a la vida pone en evidencia algunos temas importantes relacionados con los modos del hacer que determinan de manera fundamental la distribución social de la obra de arte. Y es que lo político de la producción escénica tiene que ver, en gran medida, con la distribución de la obra, con la socialización de la misma.
Hace unos años, la investigadora mexicana, Ana Rosas Mantecón afirmaba, en un encuentro en Quito, que nuestros espectadores son aquellos que resultan victoriosos de la gran batalla por la apropiación del capital simbólico. A los teatros llegan sólo los que han logrado vencer una serie de impedimentos socio-económicos y culturales, con lo cual las formas de producir revelan su alto contenido político.
Las exigencias del mercado del arte, la obligación por mantenerse “vigente”, y la condena a la “originalidad” generan mecanismos de producción del arte escénico que no son ingenuos ni mucho menos neutrales. En aquellos países en donde existe un sólido campo artístico, los creadores reproducen lógicas fordistas, esto es, la producción de obras en serie, obligados como están a atender las demandas del entorno por obra nuevas. En cambio en aquellos países que se encuentran en la construcción y consolidación por dicho campo, a los artistas se les impone la exigencia de construir la voz que hable por el todos y de alcanzar a quienes se supone llevan una cierta delantera en cuestiones de investigación y experimentación escénica, obligados igualmente a crear muchas veces en condiciones de precariedad e igualmente sin tiempo para la construcción de una teoría crítica a partir de la propia experiencia. En ambos casos se expresa la condición de la producción artística de nuestro tiempo y en nuestros contextos: producción capitalista en contextos de colonialidad.
A pesar de ello, justamente por encontrarnos en un momento en donde las artes escénicas están probando e indagando en nuevos terrenos, la producción y la gestión, adquieren un papel relevante, no se trata de actividades que simplemente habilitan espacios y recursos para la actividad creadora; fundamentalmente construyen un dispositivo en donde la creación y la reflexión pueden suceder, y en otra vertiente central, las formas de producir también condicionan la distribución. Producir bajo las viejas recetas para llevar a buen término una obra en un espacio habituales puede ser también una forma de abonar a la desigual distribución de la obra de arte. Entonces la pregunta pertinente es ¿cómo producir para que el arte descubra nuevos sentidos sociales y contribuya a una apropiación más distributiva del capital simbólico? Quien tenga la respuesta que arroje la primera idea.
* Texto escrito para el XII Encuentro Internacional de Danza, fragmentos de junio 2014, que se realiza en Guayaquil, Ecuador.

Thursday, June 26, 2014

"Te vas a morir de hambre si estudias arte"... los números muestran lo contrario.

Tomado de: http://online.wsj.com/news/articles/SB10001424052702304402104579149060054918936?mg=reno64-wsj&url=http%3A%2F%2Fonline.wsj.com%2Farticle%2FSB10001424052702304402104579149060054918936.html

Think that art school dooms graduates to a life of unemployment? The numbers paint a very different picture.

Not Exactly Starving
"Artists can have good careers, earning a middle-class income," says Anthony Carnevale, director of Georgetown University's Center on Education and the Workforce. "And, just as important and maybe more, artists tend to be happy with their choices and lives."
A 2011 report from the center found that the unemployment rate in the first two years for those graduating with bachelor of fine arts degree is 7.8%, dropping to 4.5% for those out of school longer. The median income is $42,000.
"Artists' income is comparable to other liberal-arts majors," he says. "They do a little better than psychology majors, since counseling and social work is a very low-wage occupation."
Students at the School of Visual Arts in New York School of Visual Arts
For artists who go on to graduate degrees, the most common of which is the master's of fine arts, the unemployment rate for recent graduates drops to just under 5%, and their median yearly income increases to roughly $50,000.
Other studies have also found relatively high levels of employment and satisfaction. The Curb Center for Art, Enterprise and Public Policy at Vanderbilt University conducted a survey of 13,000 graduates of visual and performing college-arts programs between 1990 and 2009; 2,817 were in the fine arts.
Among the findings: Almost 83% worked the majority of their time in some arts occupation, such as art teaching or in a nonprofit arts organization.
"Arts graduates are resilient and resourceful," says Curb Center Associate Director Steven J. Tepper. Sixty percent of the fine-arts graduates in the survey work more than one job, he says, "but they are happy with what they put together."
A Rosy Picture
Bruno S. Frey, research director of the Center for Research in Economics, Management and the Arts at the University of Zurich, echoes that finding.
Students at the School of Visual Arts in New York School of Visual Arts
He says he has done "happiness research for some time" and found that "artists generally are happier than the rest of the population."
Of all arts professions, fine artists, writers and composers were found to be the happiest, because "the profession they have chosen gives them autonomy, and that makes them happy," he says. "Actors and musicians, on the other hand, are less happy, because they are disciplined by various rules and have less autonomy."
Mr. Grant is a writer in Amherst, Mass. He can be reached at reports@wsj.com.

Mamita cierra temporada.


Seminario Fotografías con Historia: Relaciones entre Antropología y Fotografía

http://www.aulavirtual.tallermultinacional.net/mod/page/view.php?id=3814